Varias investigaciónes y experimentos han llegado a una conclusión muy buena para nuestro ambiente, el aceite que se extrae de las algas es una muy buena opción para abandonar la dependencia humana a los combustibles fósiles.

Su combustión es limpia y no emite dióxido de carbono, por el contrario, este gas contaminante sirve como nutriente para las algas.
Esta técnica esta siendo usada en pasases como Israel y Nueva Zelanda.
Fuente: Aquaflow Bionomics
